El secuestro de María Villar

El secuestro y asesinato de María Villar Galaz coloca de nuevo en el centro un tema que por más que digan que tiende a disminuir no deja de estar entre nosotros. A estas alturas es igual de importante conocer la cifra negra de secuestros que la que dan a conocer organismos oficiales y civiles.
Cuando hablamos de secuestros nos metemos en toda una complejidad pasando por altos niveles de corrupción e impunidad. En la gran mayoría de los casos entre los secuestradores y las autoridades existe una conexión directa. 

Muchas personas que padecen y sufren el delito optan por intentar arreglar su problema por sus propios medios, por más que estos sean precarios y de riesgo.

Entrar en contacto con la autoridad puede ser al mismo tiempo la salvación o la agudización y empeoramiento del problema. No termina por quedar claro si al tratar con las autoridades se está hablando con una extensión de los secuestradores, con los secuestradores mismos, o con quien puede resolver el problema.

En medio de un gran problema como es un secuestro, el ciudadano está indefenso y para donde se mueva lo hace bajo el signo de la desconfianza. Los secuestradores estén o no ligados a la autoridad lo saben y se aprovechan de ello.

Según el INEGI la cifra negra en materia de secuestros debe andar sobre los 32 mil casos al año. Reiteremos lo sabido, para la gran mayoría que vive un secuestro en lo personal o en su entorno no tiene sentido acudir a la autoridad, “no va a pasar nada”.

El auge de los secuestros tiene que ver con la impunidad. Los secuestradores saben que en la mayoría de los casos no se va a presentar denuncia. También saben que si algo prevalece es la impunidad de la cual se agarran.

Todo se hace tan fácil y se ve tan fácil que cualquier grupo de personas se puede atrever a perpetrar el delito. Es un camino que puede ser “sencillo” y más visto como una salida bajo las condiciones económicas en las que está el país. Sin empleo y con los enconos sociales a flor de piel los secuestros son una forma de hacerse de ingresos, y pueden ser también hasta un acto de algo que podría estar cerca de una “venganza social”.

El secuestro y asesinato de María Villar Gadaz mete el tema en la agenda de nuevo. No es que se haya reducido el número de delitos, lo que lo hace tan llamativo es que por una parte el delito se haya cometido en contra de una ciudadana extranjera, por lo general los secuestros son hechos a mexicanos, y que por otra parte que esté teniendo un brutal y violento desenlace.

Isabel Miranda de Wallace nos ofrece datos que llevan a tener una dimensión de nuestra terca realidad. Se calcula, en función de las denuncias, que al día se llevan a efecto al menos 6 secuestros. Nos dice que si bien en algunos estados las cosas han ido cambiando y que el fenómeno tiende a ser de altibajos, la tendencia y los números generales se mantienen.

“El caso de María Villar adquiere relevancia por tratarse de quien se trata”, asegura Isabel. ¿Cuántas personas habrán o están siendo secuestradas y que al no ser conocidas o no tener la posibilidad de que se conozcan sus casos termina igual o peor que esté caso?

Si de algo nos debe servir el lamentable y doloroso secuestro de María Villar es de entender que no porque no hablemos del secuestro no están presentándose de manera regular. El doloroso y triste caso de María se suma a nuestra terca realidad.

RESQUICIOS.

Así nos lo dijeron ayer.

* Sigue habiendo mucha inseguridad y homicidios en La Ruana y Bellavista. Hay secuestros, la gente tiene miedo de hablar y tienen razón. Se están matando entre ellos, la mayoría de ellos son pobres. Les pagan 200 o 2300 pesos, les dan un auto robado, un poco de droga y una arma. De Alfredo Castillo el único recuerdo que tenga es triste, no entiendo por que está en un puesto tan importante. Se debería dedicar a la basura, con todo respeto para los trabajadores que se dedican a ello.

Hipólito Mora, Fundador Autodefensas.

Narcoseries, ¿qué hacer con ellas?

La discusión sobre la relación entre televisión y violencia tiene el mismo número de años que la televisión misma. Los muchos estudios que han tratado de mostrar los efectos de los medios de comunicación han resultado una guía interesante que ha dado pistas.Sin embargo, también se tiene que identificar que en algún sentido vivimos en algo así como hoyos negros: bien a bien no sabemos exactamente ante qué estamos.

Hemos evolucionado en el estudio de los efectos de los medios. En los años cincuenta y sesenta se estudiaba la reacción de los niños ante la televisión particularmente durante los comerciales, tiempo, se supone, que es cuando se deja de atender directamente a la televisión.

Si llegaba la inquietud, el retozo o las peleas se lanzaban unas serie de hipótesis en que se señalaba a la televisión como generadora de estas reacciones. A la distancia aparece todo esto como muy obvio pero en su momento se tomó como un referente para entender el fenómeno de la televisión y lo que provocaba. Los estudios tuvieron su apogeo en muchas universidades de EE. UU. y en otras tantas del país.

El papel de los medios es un tema de muchos años. Hay muchos elementos para discutir. Son parte de la sociedad y por ende no son ajenos a ella, con todo y que sus propietarios sean empresarios de peso económico y político y que ejerzan una abrumadora influencia.

A pesar de su direccionalidad, los medios tienen que ver con la gente, tanto en su ocio como en su vida misma.

La idea de prohibir la difusión de algún tipo de contenido nos lleva a los terrenos de la libertad de expresión. El recurrente debate sobre la prohibición de los narcocorridos por lo general termina en que se escuchen en las casas, en las trocas o en las tocadas. No hay manera de erradicarlas porque reflejan y son parte de la vida de muchas comunidades, independientemente de que algunos narcocorridos estén marcados por su apología de la violencia.

La asociación “A Favor de lo Mejor” publicó ayer un desplegado con una exigencia: “¡No a las narcoseries en televisión abierta!”. La publicación ya provocó una gran cantidad de comentarios en las redes. Se argumenta, entre otros motivos que: “..advertimos el prejuicio que conlleva la promoción del estilo de vida de los criminales, así como la falsa promesa de que el delito pueda ser camino para la gestación de héroes o para el fácil enriquecimiento”.

¿Qué tanto los medios van a presentar a través de estas series elementos que le sean nuevos a los televidentes? ¿Qué tanto se van a ver elementos que le sean ajenos a la cotidianeidad que vive la sociedad? ¿Tiene sentido prohibir una televisión que presenta elementos de la vida del país y que tiene que ver con la corrupción y la perversa, relación existente entre gobiernos y delincuencia organizada?

¿Es tan poderosa la televisión, como referíamos al inicio del artículo, como elemento casi único de las audiencias para determinar modelos y conductas? ¿Qué tanto estamos ante una prohibición que nos lleva de manera directa a una disyuntiva sobre un tema profundamente delicado: la libertad de expresión?

No se puede soslayar que el narcotráfico ha provocado una descomposición social brutal. Sin embargo, lo que ha pasado estos años en el país debe ser documentado y difundido. En la televisión, y en general en los medios, todo depende de cómo se hagan las cosas y en que horarios se difundan y en esto no importa que sea televisión abierta o de paga.

Es cuestión de ver lo que pasa en las redes y que está a la vista de todos antes que prohibir. Mejor pensemos en exigir calidad y seriedad. Muchas de estas series se mueven en los terrenos de la realidad y la ficción, como las telenovelas.

 

RESQUICIOS.

Así nos lo dijeron ayer.

* Las altas y bajas del dólar se deben al menor margen entre Clinton y Trump, lo que ha movido los mercados, y la eventual decisión de la FED en subir sus tasas de interés el miércoles.

José Manuel Martínez, Editor Gral. CNN Expansión.

Los ponen

Los migrantes saben mejor que nadie lo que les espera. Se ponen en manos de otros porque no les queda de otra. Van directo a una aventura que por definición es peligrosa. Los riesgos están en las rutas mismas, pero lo verdaderamente problemático tiene que ver con los “polleros”, los narcotraficantes, los delincuentes y las autoridades mexicanas. Este coctail es más peligroso que los animales, los desiertos del norte y la selva del sur que tienen que cruzar.
Las denuncias son cosa de todos los días. No hay cómo defenderse. Sacerdotes en Quintana Roo, Tabasco, Chiapas, Veracruz y Oaxaca son una de las pocas salidas que tienen los migrantes. Si no fuera por ellos y algunas ONGs, los migrantes estarían en situaciones aún más precarias y peligrosas. El problema que están enfrentando desde hace algunos años los migrantes, radica en que todos los “peligros” se han sumado. Están en el mismo “bando” los narcos, los “polleros”, los delincuentes y las autoridades. Los migrantes no tienen hacia dónde hacerse.
El lunes se dio a conocer algo que ya se había documentado. Las autoridades son las que en muchas ocasiones “ponen” a los migrantes a los delincuentes, particularmente a los “Zetas”. Seis empleados del Instituto Nacional de Migración (INM), han sido acusados por migrantes centroamericanos de ser quienes los han “entregado a los “Zetas”; se asegura que por 5 mil pesos. La situación, insistimos, no es nueva, forma parte de una dinámica en que las autoridades pasan de largo porque son juez y parte.
En el norte del país han aparecido fosas clandestinas en que se han encontrado un buen número de migrantes. El hecho sigue asombrando al país y al mundo. En el sur del país esta la otra parte de la historia. Ahí como en el norte se “pone” a los migrantes a los “Zetas” por 5 mil pesos, y quienes lo hacen resulta que son del INM. Los migrantes están en un hoyo en medio de la desatada corrupción. Están entre cruzar la frontera o morir en el intento.

‘Zapata mata a Zapata’

11,333

El informe de la CNDH sobre “Secuestros de Migrantes en México, febrero del 2011”, confirma el drama de miles de migrantes. El presidente de la CNDH asegura además que el reporte puede quedarse corto. El informe reporta que de abril a septiembre del año pasado se dieron 11,333 secuestros de migrantes. Se documentaron 214 casos masivos, tipo San Fernando, Tamaulipas, en donde recordará “levantaron” a 72. Las víctimas son hondureños, guatemaltecos, salvadoreños y mexicanos. Existen de manera paralela las “cifras negras”, las cuales indican hechos no denunciados o no conocidos. Sigue leyendo

Qué andamos viendo…

No pierda de vista – 23/02/11

DIMITE MIGUEL ÁNGEL TOSCANO A COFEPRIS

Miguel Ángel Toscano renunció al cargo de comisionado Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), situación que se hará vigente a partir del 28 de febrero, y en su lugar se quedará Mikel Arriola, actual jefe de la Unidad de Legislación Tributaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Sigue leyendo